Carlos Saura declaró que es un musical en estado puro y que no hay ningún tipo de argumento.
Ha sido rodada en Buenos Aires. La postproducción se desarrolló en España, además de la realización de mezclas en París.
La cinta fue nominada, como mejor película documental, en los Premios Sur, en 2015.
Forma parte de la saga musical, de cintas del director, acompañada por Bodas de sangre (1981), Carmen (1983) y El amor brujo (1986)