Esta película fue concebida como una parodia de 'Sangre y arena', un drama hollywoodense dirigido por Rouben Mamoulian que también aborda el mundo de la tauromaquia.
Aunque tuvo Cantinflas tuvo diferencias con el director Alejandro Galindo, logró entablar una inquebrantable amistad con su asistente, Miguel M. Delgado, quien más adelante se convirtió en su director predilecto de la gran mayoría de sus películas.
'Ni sangre ni arena' fue el segundo largometraje de Cantinflas que lo consolidó como un creciente éxito en la comedia mexicana.