Hellboy
Críticas
1,5
Mala
Hellboy

Lo que un día fue ya no será

por Miguel Martínez

Cuando Guillermo del Toro puso a votación la posible realización de la tercera parte de Hellboy la respuesta fue descomunal. El apoyo de 132,938 votantes en Twitter generó un panorama alentador. Sin embargo, el 21 de febrero de 2017, el director mexicano anunció que no se había llegado a un acuerdo con las partes involucradas para la producción y el proyecto estaba cancelado; aunque ése no sería el fin para el cornudo demonio rojo en la pantalla grande…


El 8 de mayo de ese año, el propio Mike Mignola, creador de la novela gráfica, anunció en su Facebook que habría una nueva película de Hellboy dirigida a un público adulto, la cual no incluiría a Del Toro ni a Ron Perlman. El descontento fue inevitable, el anhelado cierre de la trilogía estaba extinto. Aunque la nueva entrega generaba expectativas por las personalidades involucradas en el proyecto: el actor David Harbour y el director Neil Marshall (Game of Thrones), las formas de terminar la franquicia cinematográfica iniciada en 2004 no fueron idóneas. Además, la relación Del Toro-Mignola quedó fragmentada después del conflicto de intereses en torno a Hellboy.

Bajo el sello de Millenium Films y Dark Horse Entertainment se emprendió el polémico y cuestionado reboot del personaje. Desde su primer avance, la respuesta fue negativa en redes sociales, aunque quedaba el beneficio de la duda. Sin embargo, el producto final resiente la visión del director mexicano, las malas decisiones tomadas y los conflictos internos en la producción.


David Harbour caracterizado como Hellboy


La historia no es muy distinta a la original. Hellboy (David Harbour) es un demonio que fue invocado por los nazis para funcionar como arma en la Segunda Guerra Mundial. En su fallido intento de nacimiento, Hellboy termina criado por el profesor Broom (Ian McShane), además de trabajar para la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal (AIDP), donde caza a monstruos y deberá enfrentar a Nimue, la Reina de Sangre (Milla Jovovich), para salvar el mundo y descubrir su destino.


A pesar de contar con referencias a cómics icónicos como Darkness Calls, The Wild Hunt y The Storm and the Fury, uno de los principales problemas que tiene este reboot es mezclar distintos arcos narrativos de diferentes novelas gráficas en una misma historia, esto con el afán de presentar a personajes que nunca fueron explorados en las versiones Del Toro. Dicho malestar se refleja en un guión saturado que tiene problemas de continuidad y utiliza elementos narrativos como un deux ex machina para adelantar y solucionar la trama.


Es tanta la urgencia de generar una emoción con la acción presentada en pantalla que Hellboy padece también de un pésimo manejo de la música, cuyo mal uso desemboca en forzar una reacción en el espectador que la imagen no le proporciona. Algo similar a la ocurrido en la fallida ‘Escuadrón suicida’.


Otros de los puntos débiles de la cinta es su pobre dedicación al detalle en la caracterización del protagonista, al diseño de producción -algo esencial en el estilo Del Toro- y al proceso de post-producción. Por momentos, es perceptible la desigualdad del maquillaje en los tonos rojos de Hellboy, además de las descuidadas secuencias de acción en las que es evidente que las capas de edición de CGI no coinciden entre sí.


A pesar del rescatable trabajo hecho por David Harbour, Hellboy es un fallido largometraje carente de imaginación, visión y emoción. Un producto audiovisual que utiliza la violencia injustificada y exagerada como recurso de atención. Un proyecto que pasará al olvido y donde “el qué hubiera pasado si Del Toro hubiera dirigido” volverá a la conversación.

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