Chicos buenos
Críticas
3,0
Entretenida
Chicos buenos

Amor infantil, comedia de adulto

por Tamara Cuevas

Max, de 12 años, se ha dado cuenta que las niñas no son tan desagradables como cuando iba en el kínder. Ahora se ha enamorado de Brixiee y, luego de observarla diariamente en la escuela, es invitado a una “fiesta de besos” a la que la niña también asistirá. Max, en tan solo un día, deberá aprender cómo besar a una chica antes de aparecerse en la fiesta. Sin embargo, justo antes de una velada de ensueño (que consiste en jugar "botella" e intercambiar babas) Max es castigado y encerrado en su cuarto por haber perdido el dron que su papá le tenía prohibido usar. Junto a sus mejores amigos, Thor y Lucas, hará hasta lo imposible por llegar a tiempo a la fiesta. Lo que uno hace por amor.

 

Chicos buenos es una comedia sencilla –que toma mucho de Superbad y Booksmart–  cuyo único objetivo es el de entretener al espectador sin importarle explotar al máximo varias situaciones vulgares que, mezclados con la ingenuidad de tres pubertos temerosos del sexo, resultan material risible. La cinta es el debut en largometrajes de Gene Stupnitsky, quien se formó dirigiendo y produciendo una de las mejores sitcoms de todos los tiempos: The Office. La experiencia de Gene en la comedia y una excelente elección de cast, logran sacar a flote esta película que aunque es buena, tampoco se convertirá en un clásico.

A decir del cast, Jacob Tremblay, que se ganó nuestro corazón en La habitación; Brady Noon, que ha participado en Boardwalk Empire, y Keith L. Williams, de The Last Man on Earth, los tres chicos tienen una don innato para la comedia y el timing, y logran representar a la perfección el rol que se les ha asignado: el enamoradizo atrevido (Tremblay), el chico estrella en ascenso (Noon) y el chico que ha madurado antes de tiempo (Williams).




Acompañando a los irreverentes chistes sobre niñas, drogas, juguetes sexuales y Stranger Things, se asoman por las ranuras de la película los temas de la adolescencia, identidad y pertenencia para cerrar su narración a manera de moraleja, aunque dar un mensaje aleccionador sobre la amistad nunca fuese el eje central de Chicos buenos. No obstante, la película producida por Seth Rogen, figura esencial en la comedia moderna de Estados Unidos, logra con el cometido de sacarnos carcajadas todo el tiempo, a pesar de que en un momento los chistes se vuelvan un poco repetitivos. Chicos buenos estrena este 11 de octubre en México y si bien sus protagonistas son unos niños, la película no es apta para menores. 

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