La cinta se basa en una historia real, sucedida en la década de los años 40, en la Ciudad de México. Goyo Cárdenas fue un homicida en serie, cuya cobertura mediática alcanzo niveles absurdos, cobertura superior a la que se daba a la Segunda Guerra Mundial.
A Goyo se le conoció como “el asesino relámpago”, “el estrangulador de Tacuba” o como “el carnicero de Tacuba”.
La cinta se filmó en blanco y negro, muy cerca de las calles donde Goyo cometió sus crimenes, en el barrio de Tacuba.
Existió una leyenda urbana sobre la razón de los crimenes del asesino. Según esas mismas, Goyo asesinaba a las mujeres para después tratar de revivirlas. El director José Buil decidió no involucrar esos mitos.