Al ritmo del corazón (Yuli)
Críticas
3,5
Buena
Al ritmo del corazón (Yuli)

Yuli, el Pelé de la danza contemporánea

por Miguel Martínez

Cuántas veces no hemos escuchado hablar de Edson Arantes do Nascimento mejor conocido como Pelé, la leyenda del fútbol mundial que cautivó a millones durante su extraordinaria carrera como futbolista. Al igual que distintos astros del fútbol brasileño de los últimos años, Pelé vivió una dura infancia en una región de pocos recursos en Brasil, sin embargo, eso no impidió que se convirtiera en una figura icónica del balompié gracias a su talento nato. Al ritmo del corazón (Yuli), el nuevo largometraje Icíar Bollaín, nos cuenta una historia similar, sólo que esta ficción no hay futbolista de por medio sino un bailarín que cambiar los tachones por zapatillas de ballet y las espinilleras por un elegante vestuario.

La película está basada en la vida del bailarín Carlos Acosta y nos cuenta la historia de Yuli, un niño que habita en una de las regiones más vulnerables de La Habana y que sueña con ser futbolista algún día. Sin embargo, Pedro Acosta, su padre, tiene otros planes para él.  Pedro sabe que su hijo tiene un talento natural con el baile y lo obliga a asistir a tomar clases en una prestigiosa escuela. Contra su voluntad y a pesar de su indisciplina inicial, Yuli termina cautivado por el mundo del baile y pronto se convertirá en una leyenda del mundo de la danza a la par de ser el primer artista de color en interpretar el papel de Romeo en el Royal Ballet de Londres, donde se labró una carrera legendaria como primer bailarín durante diecisiete años.

Cabe señalar que el propio Carlos Acosta estuvo involucrado en este proyecto que lo catapultó a una nominación en los Premios Goya 2019 como Mejor actor revelación. La preparación de un performance de danza contemporánea que ilustra de alguna manera la vida de este bailarín, es el pretexto perfecto para sumergirnos en un relato donde la violencia familiar, la desigualdad social y el empoderamiento son algunos de los elementos que juegan un papel central en el filme.


 



Uno de los aspectos más destacados de Yuli es el paralelismo en su montaje que su director le imprime a la cinta en momentos muy particulares. Mediante una edición que combina un recuerdo doloroso de la infancia para su protagonista y un performance que emula ese instante en la memoria del bailarín interpretado por Acosta, Bollaín logra capturar la misma intensidad y emotividad en ambas escenas que combinan el cine con la danza y, a la vez, expone una de las tantas funciones que tiene el arte como tal: la expresión; una fórmula arriesgada, pero eficiente.

Al ritmo del corazón es un trabajo que nos permite conocer a mayor profundidad a uno de los símbolos más importantes de cultura cubana, pero que también invita al espectador a no dejar de perseguir tus sueños por más complicado que parezca el panorama. Si bien Acosta no fue futbolista, sí se convirtió en el Pelé de la danza contemporánea cubana.

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