El llamado salvaje
Críticas
2,5
Regular
El llamado salvaje

¿Y si nos reconectamos con la naturaleza?

por Uriel Linares

Una solitaria sanción de pertenencia a un lugar desconocido, es de esta manera como la cinta El llamado salvaje, presenta a sus personajes principales: John Thornton, interpretado por el icónico Harrison Ford y al carismático canino, Buck, el peludo protagonista que presume de una detallada animación generada por computadora. ¿Será esta la gran opción en cartelera que llega para toda la familia este mismo fin de semana?

En las gélidas montañas del Yukón un hombre solitario lleva consigo una pesada carga de emociones y recuerdos, su pesar es lo único que lo mantiene cuerdo entre largas y exhaustivas caminatas. Los mejores compañeros de viaje que decidió tener: botellas de alcohol y algunas tenues, pero reconfortantes flamas de una fogatas. Pero todo cambia en cuanto el destino cruza su camino con un carismático y enorme perro.

 

Buck, quien a pesar de haber sido raptado para ser vendido al mejor postor debido a su fuerza y destreza, jamás perdió su decisión por seguir adelante, llevándole a adaptarse rápidamente a cualquiera que fuese su nueva vida. El llamado salvaje muestra la conexión entre el ser humano y la naturaleza a través de una aventura que cruza los terrenos salvajes de Canadá; uniendo una vez más las vidas de John Thornton y Buck, quienes han conquistado la literatura a través de la novela corta de Jack London, “The Call of the Wild” desde 1903.

La cinta dirigida por Chris Sanders es honesta y mantiene su cálida linea familiar de principio a fin; sí, su marcado estilo respaldado por la nueva 20th Century Studio de Disney, muestra que el objetivo de El llamado salvaje es ofrecer una historia con distintos mensajes que bien podrían tomar los más pequeños de la casa.

Los mismos que están relacionados a la presente crisis ambiental que se vive en todo el mundo; con asombrosos paisajes (todos generados por computadora) y el notable respeto por la vida salvaje tanto por John Thornton como por el mismo Buck, hace que irremediablemente te sientas conmovido y desees tomar acción por la protección del planeta mismo. Sí, es una idea positiva e inclusive romántica, pero este es uno de los mensajes fuertes que la cinta trae consigo.


Por otra parte, el arte visual es -quizá- la mayor apuesta de la producción. Con bellos atardeceres en el corazón del salvaje Yukón acompañado de criaturas relucientes como manadas de lobos, osos y jaurías de perros es como Sanders busca impactar al espectador. Hoy día, en plena época de la tecnología en el séptimo arte, es muy complicado hacerse de atractivas apuestas en estos rubros, a pesar de esto, esta cinta consigue hacerse de resultados alentadores.

A pesar de esto, debo reconocer que no todo el detalle CGI que pasa por Buck es destacado, en los momentos más exigentes por la naturaleza en los movimientos de un perro, es verdad que logra percibirse la falta de realismo. Vaya, es algo que posiblemente los niños no noten, pero está allí y para un ojo habituado a grandes producciones podría ser un factor.

Sin embargo, la historia en sí que reúne a un hombre solitario con un perro y a su vez se redescubren en medio de un entorno salvaje, en serio que funciona. La relación humano/animales es el motor que impulsa la trama y esto logra conmover, realmente no existe alguien que tenga un fuerte apego con las mascotas y no pueda sentir múltiples emociones con una historia similar.


Pero no tendrás que preocuparte, esta cinta no es una trampa de emociones. A diferencia de otras similares con perros protagonistas, no sufrirás innecesariamente con escenas crueles cada dos minutos o muertes “inesperadas” que terminen por perjudicar (como siempre) a los inocentes perros. No mentiré, por supuesto que hay momentos duros y dramáticos, al desarrollarse en la vida salvaje estas cosas suceden todo el tiempo, pero al menos no te obligarán a sentirte mal.

Y por supuesto, tener a Harrison Ford como protagonista y amante de los perros es un plus, es verdad que el afamado intérprete no se caracteriza por tener una personalidad extremadamente amigable y sonriente, sin embargo, justamente le da al tono evolutivo a su personaje: un hombre dañado por su pasado que encuentra en un solitario perro el coraje necesario para seguir con su vida. 

Actualmente Harrison Ford tiene 77 años, una edad considerable para seguir haciendo películas en Hollywood, a pesar de esto logra verse fuerte y con energía cada que aparece en la pantalla. Incluso denotando la pesadez de la edad de su personaje, esto ayuda a alcanzar los ligeros, pero relevantes tonos dramáticos que la cinta necesitó. Al fina, terminas satisfecho con la interpretación de Ford, por supuesto no es la mejor de su carrera, pero logras crear un vinculo con este hombre solitario en busca de redención.

Y si eres amante de la naturaleza podrás encontrar una ligera conexión con tu modo de supervivencia gracias a la realidad que viven la gran mayoría de los personajes, quienes se ven obligados a sobreponerse al duro clima característico del Yukón con temperaturas de hasta -30º C. Al final, esto fue tarea de los actores y del destacado trabajo visual generado por CGI.



Aunque no todo es maravillosamente logrado, el tono familiar de la cinta se ve obligado a afianzarse de decisiones infantiles y carentes de sentido común para seguir contando la historia. No me extrañaría que muchas problemáticas y desafíos de la película hubieran sido resueltos con decisiones lógicas y realmente básicas.

Esto último vuelve predecible gran parte de la película, por supuesto puede imaginarte cómo terminará o cómo los personajes podrán sobreponerse ante las dificultades de múltiples escenarios gélidos. Y dependiendo de tu paciencia, podrás salir avante de esta producción. Pero al final de todo, es importante tener en mente el género y el público objetivo de la película, esto podría aminorar algunos detalles que claramente fueron forzados para tener un producto familiar y funcional.

El llamado salvaje es una cinta que logra generar en el espectador una preocupación real por reconectar su ser interior con la naturaleza, además su claro mensaje por la protección a los animales cae en un momento crucial para despertar jóvenes conciencias. Fuera de ello, es una producción que mantiene sus estándares familiares con pocas exigencias en su libreto, sí, puede ser una gran opción para tener un relajado fin de semana con tus amigos y familia mientras acompañas a John Thornton y Buck en su gélida aventura por las extensas planicies del Yukón.

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