Regresa a mí
Críticas
3,0
Entretenida
Regresa a mí

El amor de una madre vs. la adicción de su hijo

por Tamara Cuevas

Mi profesor de literatura de la universidad solía decir que debíamos prestar especial atención al nombre de los protagonistas de una obra, pues podrían revelarnos ciertas características del personaje o, incluso, adelantarnos pistas sobre su futuro. En Regresa a míJulia Roberts personifica a una madre de familia llamada Holly, cuya palabra homófona (holy) significa sagrado. Plot twist: la actuación de Roberts es sagrada pero la situación por la que atraviesa Holly está lejos de serlo.


Holly está lista para celebrar Navidad con su familia: ya ha terminado el vestuario navideño para la pastorela de la iglesia y la lista de ingredientes para la cena familiar también. El personaje de Julia Roberts representa la madre americana perfecta, es atractiva, graciosa y amada por su familia, sin embargo, no ha podido salvar a su hijo primogénito de las drogas. En la víspera de Navidad, Ben llega sorpresivamente a casa, afirmando que su tutor lo ha dejado salir de rehabilitación para pasar el día con su madre. No hay manera de que Holly esté preparada para el impacto emocional que es tener a su hijo de vuelta y aunque Ivy - su hija menor - le advierte que es todo una farsa por parte de su hermano, Holly se pondrá a sí misma bajo un hechizo de amor que la mantendrá cegada durante la primera parte de la cinta.




Ben, interpretado por Lucas Hedges - que junto a Timothée Chalamet es uno de los jóvenes talentos de la industria hollywoodense - tiene una cara angelical pero ha vivido un infierno desde que le recetaron analgésicos para tratar una herida que se hizo de pequeño, lo que cimentó su camino hacia las drogas. El resto del elenco de Regresa a mí lo conforman Courtney B. Vance, padrastro de Ben, y Kathryn Newton, actriz a quien no se la ha prestado demasiada atención, pero que ha compartido créditos previamente con Hedges en Tres anuncios por un crimen, con Chalamet en Lady Bird y que pronto protagonizará Detective Pikachu


Si bien Regresa a mí cumple con la expectativa de ser un dramón, tiene gratas sorpresas conforme se desarrolla la historia, principalmente el arco dramático que madre e hijo alcanzan cuando Holly se da cuenta que ayudar a su hijo a combatir su adicción es un callejón sin salida. La química entre Roberts y Hedges es increíble y equilibrada, por lo que ninguna actuación opaca a la otra - a diferencia de lo que pasó con Steve Carell y Timothée Chalamet en Beautiful Boy.  


Aunque Regresa a mí y Beautiful Boy fueron las dos películas sobre adicciones que más resonaron el año pasado en el circuito de festivales de cine, es importante que sepan que no hay punto de comparación entre éstas. La acción de Regresa a mí se desarolla durante una sola noche, lo que le da más oportunidad al director y padre del protagonista en la vida real, Peter Hedges, de concentrar sus esfuerzos en contar una historia lineal que se construye, relativamente, de manera más sencilla a la de Beautiful Boy, inspirada en hechos reales y cuya estructura se basaba en las secuencias alternadas y flashbacks. A su vez, la diferencia entre estos dos largometrajes reside en el mensaje que lanzan al público: mientras que Chalamet es la muestra de cómo sí se puede superar una adicción a la metanfetamina, Regresa a mí es una oda al esfuerzo y al amor incondicional con el que una madre recorre las calles de Estados Unidos junto a su hijo en busca del perro que les han robado como ajuste de cuentas por las deudas no saldadas que una adicción dejó. 



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