La llegada del diablo
Críticas
1,0
Muy mala
La llegada del diablo

Cuando el horror nunca llega

por Uriel Linares

Dentro de la gran variedad de géneros que el séptimo arte puede ofrecernos, sin duda el terror tiene un aprecio único por parte del público, además suele ser el pretexto perfecto para devorarnos un enorme tazón de palomitas mientras vemos una película con fantasmas o posesiones demoniacas mientras las luces están apagadas. Nos encantan las experiencias paranormales, imposible negarlo. Esta vez es el turno de La llegada del diablo, cinta que muestra los terribles efectos que puede ocasionar un ser maligno dentro de una inocente niña.


 

 


Es verdad, hemos llegado a un punto en el que las tramas en películas de horror tienen elementos prestados de otras producciones, incluso inspiraciones y homenajes, aquí todo bien, finalmente el quehacer cinematográfico sigue siendo un arte, sin embargo, esto cambia cuando notas que la película en verdad fue hecha únicamente con los mejores trozos de otras historias, quedando alejada de una identidad propia. Este fue el caso de la película dirigida y co-escrita por Jason DeVan, quien debuta en la pantalla grande con esta producción.

Gran parte de los elementos que logran frenar el desarrollo del suspenso y el horror en La llegada del diablo es su libreto, con personajes que son olvidados al poco tiempo de ser presentados y arcos dramáticos risibles que obligan al espectador a intentar encontrar explicaciones inexistentes, de otra forma sería imposible darle sentido a la historia completa. Sí, muchas veces deberás parchar tú mismo el libreto de DeVan.





Dentro de la película podrás reconocer momentos extraídos de cintas como: Cuando las luces se apagan, por su puesto no podía faltar el gran guiño a El Exorcista y, aunque fue algo inesperado debido al intento de seriedad inmerso en la historia, Diabólica tentación tuvo su momento. Esta combinación de planteamientos sólo denotan una cosa: la película no tuvo definido el rumbo que quiso tomar, consiguiendo un auténtico collage de antiguos títulos de horror.

Pero ¿el reparto logró recomponer el oscuro camino que seguía la cinta? Sólo por breves momentos; específicamente el trabajo de la joven Sydney Sweeney, quien logra mostrar su compromiso con el horror en el momento álgido de la trama, sin embargo, para este instante ya era muy difícil tomar en serio la historia. Al menos hubo una tétrica interpretación de una chica poseída y sí, lo hizo con creces. Si eres fan de las actuaciones que toman a seres malignos como manto principal, aquí podrás encontrar un trabajo que podría helarle la sangre a más de uno.




La llegada del diablo es una cinta que bajó la frase “basada en una historia real” buscó el camino sencillo y reinterpretó famosas escenas del género en la pantalla grande para conectar rápidamente con el público, pero esto quedó únicamente en un intento que comenzó a perder fuerza por la deficiencia de su libreto. Si eres un detallista visual, podrás notar el innecesario uso de lentes cortos por parte de la producción sólo con un fin: conseguir planos desenfocados, los cuales no ayudaban a la narrativa, estropeaban la nitidez e inclusive dañaban el rostro de los actores. Alguien estaba obsesionado con el famoso efecto bokeh.

¿Te ha pasado que constantemente tu cabeza te dice: “por favor, esto no tiene nada de sentido”? Bien, ve preparado que esta película tiene un sinfín de momentos carentes de originalidad y sentido común. Lo sé, cuando se habla de demonios la lógica no siempre se hace presente, pero hay títulos como El legado del diabloLa Bruja que lograron presentar un balance idóneo para encerrarte en su tenebrosa historia y de un momento a otro formar parte del libreto. No todas las producciones hechas en Hollywood tienen algo valioso que contar y este es el ejemplo perfecto.

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