Blackbird
Críticas
4,0
Muy buena
Blackbird

La dolorosa aceptación de la eutanasia

por Miguel Martínez

La eutanasia es un tema social que todavía resulta complicado abordar. Una decisión de estas características – por más consensuada que parezca- puede ser determinante para la vida de una familia. Nunca se puede estar preparado para despedirse de un ser querido y pilar de un núcleo familiar. ¿Cómo reaccionar ante la inevitable muerte de la persona que te dio la vida y te sostuvo entre sus manos?

Lily (Susan Sarandon) es una mujer mayor que ha sido diagnosticada con una enfermedad terminal, por lo que toma la importante decisión de terminar con su vida, sin embargo, quiere despedirse de su familia, la cual está compuesta por su esposo Paul (Sam Neill) y sus hijas Jennifer (Kate Winslet) y Anna (Mia Wasikowska). La reunión derivará en el surgimiento de conflictos familiares que habían permanecido enterrados por años previo a la inevitable despedida.

El doceavo largometraje de Roger Michell se trata de un remake de Silent Heart, película danesa estrenada en 2014 y dirigida por Bille Auguste. En Blackbird, Michell explora el posible impacto que la eutanasia puede generar en una familia, en apariencia, unida, el periodo de negación previo a una muerte anunciada y el duro periodo de aceptación de ésta.





El drama familiar es el hilo conductor de esta producción y Michell lo sabe. En su mayoría, el guion escrito por Christian Torpe ahonda en temas como la fragilidad de la salud mental en la adultez, los sueños frustrados de esta etapa, el desgaste de las relaciones intrafamiliares y las metas por cumplir en el caso de los miembros más jóvenes de la familia.


El ensamble actoral encabezado por Susan Sarandon y Kate Winslet funciona a la perfección, la dirección de Michell es vital para que largas secuencias como una cena familiar que va de la comedia al drama funcionen con un buen ritmo y no provoquen un cansancio en el espectador. Mención aparte para Kate Winslet, quien además de interpretar a un personaje que vive la resignación de una ineludible pérdida, también da vida a una mujer que debe lidiar con un matrimonio en plena decadencia. Winslet carga con el peso de Blackbird y sale avante.

El largometraje presentado en el Festival Internacional de Cine de Toronto 2019 nos enseña que, a pesar de todo, la familia, ya sea generada por lazos sanguíneos o no, es lo más fuerte que tenemos en la vida, aunado a la idea de la inquebrantable fortaleza que la unión familiar puede presentar en situaciones dolorosas y, que sin ella, quizá no podríamos continuar en este camino llamado vida. 

 

Back to Top