La filmación de esta cinta fue un sueño del director, guionista y productor, Gabriel Retes desde hace 30 años.
A decir del director, la idea pudo arrancar apenas en 2016, cuando logró conseguir el presupuesto (parte del cual lo tomó de sus ahorros).
Iba a hacer una adaptación de una obra de Vicente Leñero pero el proyecto se canceló.
Se grabó en San Ildefonso y en la Universidad del Estado de México.
Se proyectó comonoarte del ciclo dedicado al cineasta llamado "Los Retos de Retes".