Es el segundo largometraje del especialista en efectos visuales, convertido en director, Rodrigo Fiallega, cuya ópera prima es Richochet (2019)
Se filmo en locaciones de Michoacán y el Estado de México.
Sobre la temática de la cinta y las locaciones, la actriz Camila Sodi comentó: “Hay una energía especial, estábamos arriba de la colina, en la casa que el departamento de arte la hizo más terrorífica y donde hacía más frío adentro que afuera. Hubo un día que a alguien espantaron y yo estaba asustada, porque debía estar mucho tiempo ahí”.
La cinta contó con el apoyo del artículo 189 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, que permite a personas morales destinar el 10 por ciento de su ISR a la producción de cintas mexicanas.
Representa el segundo guion producido en la carrera de Molo Alcocer Délano, luego de la cinta, escrita por él, Lady Rancho (2019)