Segundo largometraje de ficción del director Lemohang Jeremiah Mosese, luego de su debut con la cinta For Those Whose God Is Dead (2013)
Sobre la historia de la cinta y el punto político, el director comentó: “No estoy a favor o en contra del progreso. Estoy más interesado en cuestionar los elementos psicológicos, espirituales y sociales que lo acompañan. Nuevo y viejo. Nacimiento y muerte. Una reverencia eclesiástica a la tierra. A través de los ojos de Mantoa, vemos que hay mucha oscuridad que enfrentar, pero en última instancia, esta es una historia sobre la capacidad de recuperación del espíritu humano”.
Forma parte de la selección oficial del Festival de Cine de Sundance en su edición de 2020.