Antes de Cornel Wilde, en el papel del Gran Sebastián, los actores Burt Lancaster y Kirk Douglas fueron considerados. Curiosamente, Lancaster fue un trapecista en su juventud.
Uno de los actores más reconocidos de la época, James Stewart aparece con maquillaje de payaso a lo largo de toda la cinta.
Siendo un director perfeccionista y demandante con sus actores, Cecil B. De Mille obligo a los actores Betty Hutton y Cornel Wilde ha aprender las técnicas de un trapecista.
Con una ganancia de taquilla superior a los 12 millones de dólares, la cinta fue la más taquillera de 1952 en los Estados Unidos.
Ganadora de dos premios de la Academia, en 1953, mejor película y mejor historia.