El proyecto de Purja no solo parecía imposible por su estructura, sino también por el riesgo que podría presentar en su salud. Conrad Anker, uno de los alpinistas más notables, comentó: “Escalar un pico de 8.000 metros no es gran cosa. Escalarlos todos en tan rápida sucesión es realmente increíble… Después de una temporada de seis a ocho semanas en el Everest, por solo una cumbre, estaría agotado durante meses”. Pero para Nims, había poca o nada de duda, asegurando: “Nadie pensó que se podía hacer, pero yo siempre creí que era posible. Tuve que pasar por muchos problemas no planificados, pero siempre creí que rompería el récord”.