Representa la ópera prima del director Kyle Edward Ball.
El director manejaba un canal de YouTube a través del cual les pedía a los espectadores que publicaran comentarios sobre sus pesadillas; luego filmaba recreaciones de dichas pesadillas. Skinamarink se inspiró en los temas recurrentes en las pesadillas más comunes. El presupuesto de la película fue de 15,000 dólares, que en su mayoría fue financiado por crowdfunding y se filmó digitalmente en la casa de la infancia de Ball en Edmonton, Canadá. Debido al presupuesto limitado, la película se realizó principalmente con equipos prestados de la Sociedad local de Artes de Cine y Video de Alberta.