Mark Kimball (Ben Affleck) está a punto de alcanzar uno de los momentos más importantes de su carrera política cuando está próximo a convertirse en alcalde de la ciudad de Los Ángeles. Acostumbrado a siempre cuidar cada detalle de su imagen pública, Mark lleva una vida aparentemente estable junto a su esposa Abigail (Kerry Washington) y su hijo Milo. Sin embargo, sus planes y tranquilidad se rompen por completo cuando recibe una llamada amenazante que podría trastocar su cuidadosa y perfecta vida. Tras descubrir que su hijo es secuestrado y tienen muy poco tiempo para reunir el dinero del rescate, Mark se ve atrapado en una red de engaños. Con la mayor parte de sus recursos gastados en su carrera política, Mark y su esposa se ven obligados a dejar de lado sus apariencias y tomar una serie de decisiones para ensuciarse las manos y sacar a la luz un oscuro aspecto de sus vidas que jamás imaginaron revelar.