En el París contemporáneo, David Zimmerman (Niels Schneider) es un hombre que lleva una vida al límite. A punto de cumplir 40 años, su carrera como fotógrafo parece están estancada con trabajos pocos inspiradores como bodas y eventos sociales, mientras su vida personal se reduce a una rutina marcada por la soledad y el encierro. Sin embargo, todo cambia la noche de Año Nuevo, cuando, casi contra su voluntad, se ve obligado a salir de su hogar para asistir a una fiesta caótica organizada por su único amigo, Harry. A pesar de que al inicio David se siente fuera de lugar, entre la multitud, su atención queda completamente capturada por una enigmática mujer (Léa Seydoux) a quien no puede dejar de ver. Obsesionado con esta misteriosa mujer, comienza a seguirla sin pensar en las consecuencias. Pero tras una noche confusa y casi irreal, David despierta y descubre que está atrapado en el cuerpo de la desconocida.