Esta es la única cinta en la que personajes animados de Disney conviven en pantalla con personajes animados de Warner Brothers.
La actrices Kathleen Turner y Amy Irving le prestaron su voz a Jessica Rabbit. Ninguna de las dos recibió el crédito en la cinta.
La mezcla para matar caricaturas que aparece en la película está hecha de tremetina, acetona y benceno, que en la vida real se usa para borrar animaciones de los acetatos.
El hijo del Bob Hoskins no le habló por dos semanas después de ver la película porque había trabajado con Bugs Bunny y no se lo había presentado.
Con un presupuesto de 70 millones de dólarea, esta fue la película más cara de los ochenta.
Christopher Lloyd no parpadea en cada escena donde no usa sus lentes oscuros.
Aunque el título es una pregunta, en inglés no se le pone signo de interrogación porque es considerado de mala suerte para la industria.