La idea original tenía la intención de ser una cinta de horror. Beetlejuice era un demonio alado, que podía transformarse en un hombre del oriente medio para convivir con los vivos. El demonio no tenía intenciones de asustar a los inquilinos, sino de asesinarlos de formas violentas. Las subsecuentes revisiones bajaron el tono y transformaron la cinta en una comedia fantástica.
Aunque solo aparece en la cinta a lo largo de 17 minutos, para el actor Michael Keaton, esta es su película favorita de toda su trayectoria.
Además de Winona Ryder, quien obtuvo el papel de Lydia, las actrices Alyssa Milano, Juliette Lewis, Diane Lane, Sarah Jessica Parker, Brooke Shields y Molly Ringwald estuvieron consideradas para el mismo.
Fue la cinta ganadora del premio Saturno como Mejor película de horror en 1990, además de obtener un premio de la Academia por Mejor maquillaje en 1989.
Dudley Moore, Sammy Davis Jr. e incluso Arnold Schwarzenegger fueron considerados para el papel de Beetlejuice.