Después de que Akira Kurosawa regañara a Toshirô Mifune por llegar tarde al set una mañana, Mifune se propuso estar listo en el set a las 6:00 a. m. todos los días con el maquillaje y el vestuario completos para el resto del cronograma de rodaje de la película
Para lograr un sonido impactante en las escenas de combate, Akira Kurosawa le encargó a su ingeniero de sonido, Ichirô Minawa, que encontrara el efecto perfecto que acompañara el momento en que una espada hiere de muerte a un personaje. Después de varios intentos fallidos, dieron con una solución creativa: insertaron dos palillos de madera en un pollo crudo y lo cortaron con la espada.
Cuando comenzó a trabajar en la música de 'Yojimbo', el compositor Masaru Sato recibió total libertad por parte del director Akira Kurosawa. La única condición fue que no debía de recurrir al estilo clásico y solemne que solía acompañar a las películas de samuráis en los grandes estudios de la época. Con esa puerta abierta a la experimentación, Sato optó por un sonido distinto y más moderno, influenciado por uno de sus ídolos, Henry Mancini, a quien poco después del estreno, tuvo la oportunidad de conocerlo personalmente, y ambos conversaron sobre la innovadora banda sonora del filme.