Los hermanos Lafleur se convierten en huérfanos tras la trágica muerte de su madre, por lo que los 11 deciden mantenerse unidos y luchar por sobrevivir con los pocos medios que tienen al alcance. Debido a que provienen de un contexto de marginación, todos ellos se ven arrastrados a un entorno de pobreza extrema que los lleva a cometer pequeños hurtos, pues no hallan otro modo de vivir al día. Pronto, estas acciones que cometen para mantenerse a flote escalan a crimen organizado y se ven arrastrados por un espiral más grande violencia.