Sara es una pequeña que vive en el presente, pero por cierto motivo logra viajar hasta el año 2100 en el cual en lugar de encontrar un mundo completamente avanzado y lleno de tecnología, tan sólo permanece un planeta devastado por el cambio climático y calentamiento global. Sara se sorprende que la humanidad haya perdurado hasta ese año, pues simplemente ya no existe casi nada de lo que ella conocía, los árboles, las brisas, el sol y el frío, todo simplemente se encuentra devastado. Sara y no puede avanzar más en el tiempo porque simplemente ya no habrá más futuro, pero tampoco logra regresar al año al que pertenece. Afortunadamente, la pequeña conoce a un niño llamado Takara, quien también es un viajero del tiempo y con el que le hará frente a este mundo distópico que queda y en el que intentarán sobrevivir. ¿Podrán regresar a sus respectivas líneas temporales?