Encerrado en la prisión de Møllergata 19 tras la liberación de Noruega, Vidkun Quisling, el traidor que buscó entregar el gobierno del país nórdico durante el régimen nazi, enfrenta su destino en esta miniserie de Erik Poppe. Alejado de todo poder, su mundo se ha reducido a una celda, así como al juicio que lo condenará. No obstante, habrá de hallar una figura clave en su aislamiento: el sacerdote Peder Olsen, su confesor. Éste comienza a visitar regularmente a Quisling, no como una especie de juez, sino como pastor que busca ofrecer consuelo espiritual y confrontarlo con su propia conciencia. Mediante encuentros intensos aunque reveladores, se muestra la lucha interna de Quisling entre su orgullo, sus justificaciones y la posibilidad (remota) del arrepentimiento. Por su parte, Maria, su esposa, intenta mantener una débil conexión a través de visitas cargadas de dolor, al tiempo que tratará de desarrollar una posible defensa, frente al jurando, junto al abogado que asumió la representación legal del ex-ministro. No obstante, será la presencia constante de Olsen la que penetre la coraza del prisionero. Gracias a Olsen, Quisling es forzado a mirar el abismo moral de sus actos. Entre el odio de guardias y compañeros, la búsqueda de redención espiritual con el sacerdote se convierte en su último y tenso vínculo humano antes del inevitable desenlace. Basada en el filme del mismo nombre, aunque con notorios cambios, este potente drama histórico y psicológico explora la caída en desgracia de un hombre sumamente despreciado por su nación.