Esta cuarta entrega transporta al público a un lugar rodeado por la naturaleza en el que la paz y tranquilidad inundan cada rincón. Dentro de la selva de Irati existe una aldea que lleva años viviendo absolutamente bien, pero pronto las vidas perfectas de estos lugareños se verán trastocadas cuando aparezca el cuerpo de una mujer colgando de un árbol, ya que creerán que esta muerte está relacionada con una antigua leyenda. Dejándose consumir por el pánico, los lugareños intentarán hacer de todo para remediarlo, por lo que la Guardia Civil es enviada para investigar este extraño caso. El teniente Ernesto Selva, quien había perdido la motivación en su trabajo, deberá hacer equipo con la ahora psicóloga especializada en perfiles criminales, Sara Campos, una vieja colega a la que no había visto en mucho tiempo. Ambos deberán investigar todo sobre las antiguas leyendas y atar los cabos de por qué luego de tantos a penas se ha presentado un asesinato y sobre todo, ¿quién está detrás de todo esto? ¿Será un asesino u obra de las fuerzas misteriosas que yacen en esta aldea?