La familia Vicho Vaello pareciera al fin llevarse de la mejor manera, pues luego de que Helena y Mateo deciden juntarse con sus respectivos hijos y formar una familia, los pequeños no parecían tan felices, pero eso ha cambiado...o eso es lo que Mateo y Helena creen. La dinámica de éstos se ve nuevamente irrumpida cuando a Helena le ofrecen un nuevo trabajo y a causa de esto deben mudarse, además, para que su carrera logre despegar y alcance pronto el éxito en la nueva empresa, Mateo decide renunciar a su trabajo y dedicarse a las tareas del hogar como cuidar a sus cinco hijos. Sólo que estos pequeños se encuentran disgustados e inconformes con el nuevo lugar en el que viven e intentarán sabotear los planes de sus padres para así regresar a su antigua vida en su vieja ciudad.