Salvador Aguirre trabaja como conductor de una ambulancia en Madrid, por lo que cree haberlo visto todo hasta que en un enfrentamiento entre los aficionados de dos equipos de fútbol que deja a decenas de heridos, Salvador se encuentra con su hija Milena, quien está en el epicentro del caos y es de las encargadas de haber desatado la ola de violencia ya que pertenece a un grupo neonazi. Salvador no logra comprender cómo es que su hija fue a parar a un grupo tan radical y que va en contra de todos los valores que él le inculcó, por lo que su nuevo propósito es investigar cuáles fueron las razones por las que Milena llegó a ese grupo y analizar qué se le fue de las manos, pues hasta ahora él creía que había hecho bien su trabajo como padre.