Nanno puede tener la apariencia de una joven atractiva, pero un tanto recluida, sólo que ella en realidad no es humana, mucho menos una heroína ni salvadora: es el karma personificado. Nanno llega a una nueva realidad donde tanto hace falta, pues ella se encarga de adentrarse en distintas escuelas donde el bullying, la corrupción, el abuso de poder y más son algo que ocurre a diario entre las sombras o a plena luz del día, pero es bien disfrazado y normalizado. Nanno está lista para sentenciar y mostrarles una lección a aquellos que han hecho tanto mal. No será precavida ni tendrá compasión, simplemente actuará como lo merecen.