Stephen Morin es conocido por ser uno de los asesinos seriales más aterradores de Texas, a pesar de todo lo que había realizado, la policía no lograba capturarlo, pero cuando Stephen decide secuestrar a Margy Palm, la vida de ambos cambia para siempre. Margy es una mujer sumamente religiosa que gracias a su fe logra transformar la situación tan peligrosa en la que termina envuelta. Los familiares de Palm creían que ésta iba a terminar como las demás víctimas de Morin, o incluso peor, pero durante los días que estuvo privada de su libertad, Margy logró forjar un extraño vínculo con Stephen el cual estaba conformado en la empatía y fe de esta mujer, por lo que Morin decidió no asesinarla.