En el epicentro del Raval de Barcelona se encuentra el restaurante Can Mosques, el cual se ha convertido en un símbolo de la zona, pues guarda todo un legado de más de 100 años. Aunque hoy en día ya no es un lugar tan popular, logra perdurar a la urbanización y transformación que ocurre a su alrededor, pero cuando el edificio en el que se encuentra el Can Mosques es vendido a un fondo de inversión, la familia encargada de este restaurante cree que ha llegado a su fin, pero inesperadamente logran obtener apoyo de sus vecinos, quienes junto a ellos inician una luchan para que el Can Mosques no desaparezca. Esta lucha se convertirá en una verdadera guerra, pues los dueños del Can Mosques deberán cruzar límites morales que nunca imaginaron.