La vida del príncipe heredero Cecil da un giro inesperado el día que se anuncia su compromiso con Bertia. Lo que él no sabe es que ella guarda un extraño secreto: recuerda una vida anterior en la que este mundo era solo un juego otome, y ella era la antagonista destinada a fracasar. Convencida de que debe cumplir su papel, Bertia se declara abiertamente una villana y se propone arruinar la relación con Cecil para que él termine con la heroína. Pero sus planes, que van desde actitudes arrogantes hasta supuestas maldades, siempre terminan teniendo el efecto contrario: Cecil la encuentra adorable, el reino la admira y todos a su alrededor la quieren más. Así, el príncipe comienza a llevar un registro secreto de las extrañas acciones de su prometida, mientras intenta entender por qué ella insiste en ser mala cuando claramente no sabe cómo serlo.