En su vida pasada, Ryusei solía ser un rey demonio implacable, pero tras haber sido derrotado reencarna en un mundo pacífico en el que tan sólo se dedica a jugar videojuegos, pues no estudia ni trabaja. Su vida parece perfecta de este modo hasta que en su destino aparece Mitya Hanaori, la heroína que lo derrotó como rey demonio, y que ahora es una joven estudiante de preparatoria. Aunque los dos eran enemigos y juraron odiarse para siempre, en esta nueva vida, los dos terminarán enamorándose a pesar de todo.