Sean es un joven de 13 años que vive en un suburbio australiano y es hijo de padres divorciados. Debido a esto, cada dos fines de semana va a casa de su padre para pasar tiempo de calidad con él, sólo que en estos días todo resulta ser muy caótico a pesar de las buenas intenciones que tiene Ian, el papá de Sean. El preadolescente Sean se verá metido en situaciones completamente absurdas e inesperadas.