La joven Melody termina reencarnando en un juego otome donde ella cree que su nueva vida trata sobre ser una sirvienta que trabaja para una familia noble. Lo cierto es que Melody en realidad es Santa, la heroína de este juego y el ser más poderoso de este mundo. Melody ignora por completo esto y cree que debe ser la mejor sirvienta de todas haciendo sus tareas a la perfección.