María regresa a la cadena dispuesta a completar su venganza. La segunda y última temporada de la serie comienza a principios de 2014. Tras su periplo en China, la joven lleva tres meses viviendo en Madrid bajo la identidad de Mercedes Dantés e investigando a su familia.
14 episodios
Transmitida en Antena 3
Transmitida desde: 8 de abril de 2015
Ver reparto completo de la temporada 2
Madrid, Enero de 2014, María lleva tres meses viviendo en Madrid bajo la identidad de Mercedes Dantés e investigando a su familia cuya situación ha cambiado mucho en estos doce años. Su padre Francisco, y su madre Luisa se han separado, y Francisco tiene una nueva pareja y una nueva hija.
La noticia de que María está viva ha conmocionado a toda la familia. Su llegada al aeropuerto, tremendamente desmejorada, causa gran impacto en todos, sobre todo en Francisco que la abraza conmovido. Nadie sabe cómo reaccionar, ni se esperaba verla así y menos escucharla decir a Amparo: ¿Y tú quién eres?
María no está bien. Una noche, durante una de sus pesadillas, agrede a Enrique sonámbula. Desde ese momento María siembra la desconfianza en su tío hacia ella.. María tiene un diagnóstico claro: Ataque de ansiedad por síndrome de estrés postraumático.
María está algo mejor tras la cura de sueño, pero sigue teniendo pesadillas y tomando sus pastillas. Ella y Pablo ahora van a tener que adelantarse a los movimientos de Enrique más que nunca, pues no saben qué es lo que pudo decir María en la cura de sueño, y si eso podría comprometerla.
María está contra las cuerdas pues sabe que Enrique tiene en su poder la esquela que la relaciona con Mercedes Dantés, y que cada paso que de va a estar vigilada por su tío. A Enrique, el chantaje del capítulo anterior le tiene crispado, y quiere saber cuanto antes la relación entre María, esa tal Mercedes Dantés y el extorsionador.
Francisco ahora está al tanto de la venganza de María y queda con ella en que le dará todo lo recopilado sobre Enrique en estos años para hundirle. Pero Enrique, que ya conoce la adicción de María a los opiáceos, vuelve a presionar a María para que deje su adicción bajo supervisión médica.
María está llena de rabia después de saber la verdad sobre la muerte de su padre, hasta el punto de intentar de nuevo a matar a su tío. Pero éste ha salido de viaje, y María frustada, lleva su desesperación al extremo, consumiendo alcohol o drogas, para evadirse del dolor profundo.
Han pasado dos meses desde la muerte de Francisco y María está mucho mejor, se la ve más serena, medita todas las mañanas y está totalmente rehabilitada de su adicción a los opiáceos. Trabaja como abogada en la fundación de su madre y todo indica que aparentemente ha abandonado su venganza. Además con Pablo está en muy buen momento y eso la hace feliz.
María con la ayuda de Pablo encuentra a su hermana pequeña que se había escapado, lo que provoca que ambas se conozcan y que la niña quiera irse a vivir con María. Pero, a pesar de que ella sería la persona idónea para adoptarla, María aún no está preparada para asumir una responsabilidad así.
Tras la muerte de Carmen Perea, la madre de Ana, todo se precipita para todos pues se encuentran a apenas a unas horas de inaugurar el congreso. María y Pablo van a por todas, mientras Enrique y Miriam tienen que cubrirse las espaldas a toda velocidad y evitar que esa muerte salga a la luz y afecte a la celebración del congreso.
Enrique, tras el fracaso del Congreso, intenta salir lo mejor parado posible con Miriam y con el Ministro, pero todos dudan de él, por su intervención precipitada ante la prensa. La clave de todo lo que está pasando podría estar tras la identidad de la detective Mercedes Dantés, por lo que Enrique no dudará en llegar a ella e interrogarla con métodos poco ortodoxos.
María está en una encrucijada. Quiere seguir viéndose con Juan y recuperar el tiempo perdido, pero por otra parte echa mucho de menos a Pablo, al que ha traicionado. Para colmo está el tema de su hermana pequeña, que puede ser adoptada por una familia si ella no toma cartas en el asunto cuanto antes.
María está en una encrucijada. Quiere seguir viéndose con Juan y recuperar el tiempo perdido, pero por otra parte echa mucho de menos a Pablo, al que ha traicionado. Para colmo está el tema de su hermana pequeña, que puede ser adoptada por una familia si ella no toma cartas en el asunto cuanto antes.
Han pasado unos días desde que la policía intentó detener a Enrique en el Ministerio, y todo ha dado un vuelco espeluznante. Bruno está muerto, Luisa está en la cárcel, y Enrique y María han desaparecido. Pablo piensa que María puede estar muerta, y esa idea lo está volviendo loco.