A la corta edad de 26 años, Alice logra afrontar el reto más complicado de su vida: sobrevivir al cáncer de cuello uterino. Luego de años de tratamiento y de creer que ya no le quedarían más años por delante, Alice gana la batalla, pero a lo largo de ésta pierde a muchos y varios aspectos esenciales. Alice se queda sin trabajo y su novio decide abandonarla a su suerte, por lo que no le queda más remedio que volver a su casa familiar, la cual creía que no vería en mucho tiempo. Aunque Alice tiene una oportunidad más de vivir, ella se siente como si de igual forma le hubierran arrebatado todo lo que alguna vez fue, así que ahora que volverá a compartir espacios con su familia se replanteará varios temas e iniciará desde cero. Alice se dedicará a conseguir un nuevo empleo para volver a rentar un departamento y ser la dueña su espacio, pero mientras esto ocurre también reflexionará sobre el sentido de la vida y cómo puede averiguar si en realidad su vagina sigue funcionando o no ya que fue acortada. Alice sin duda se sumergirá en una travesía llena de sorpresas y aceptación.