Si buscas una historia de redención sin magia, déjate conmover por este anime magistral, para acompañar a tres vagabundos que encuentran un bebé en la basura en plena Nochebuena en Tokio
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Este anime demuestra que no necesitas magia para contar una historia poderosa. Al final, no te promete que todo va a salir bien pero te recuerda algo más importante: que aún puedes elegir hacer lo correcto.

Muchas historias nos han enseñado a creer que lo mejor llega como arte de magia. Mundos donde todo se arregla con un hechizo, una espada legendaria o una profecía que se cumple en el último minuto. Ahí están los cuentos de fantasía como Harry Potter, Las Crónicas de Narnia y El Señor de los Anillos, donde el bien siempre triunfa, los personajes aprenden la lección correcta y el cierre deja una sonrisa tranquila.

Ese tipo de relatos siempre son reconfortantes, sobre todo en fechas especiales. Nos recuerdan que el caos puede ordenarse y que el destino, de alguna manera, conspira a favor de quienes tienen buen corazón. Pero no todas las historias creen en ese tipo de milagros: algunas deciden mirar la realidad de frente, sin adornos ni poderes sobrenaturales.

Cuando el milagro es seguir adelante

En el mismo rubro, hay animes que apuestan por algo mucho más difícil: la redención humana. Sin magia, sin salvadores divinos y con personas rotas tratando de hacer lo correcto, aunque no sepan muy bien cómo. Historias donde el milagro no cae del cielo, sino que se construye paso a paso, con errores, discusiones y decisiones incómodas.

Y una de esas historias es el anime de Tokyo Godfathers, dirigido por el inolvidable Satoshi Kon. Lejos de la ciencia ficción de Paprika o los juegos mentales de Perfect Blue, aquí Kon se va por un camino profundamente humano.

La historia sigue a tres personas sin hogar que sobreviven en las calles de Tokio como una familia improvisada. Gin, un hombre de mediana edad con problemas de alcoholismo. Miyuki, una adolescente que huyó de casa. Y Hana, una ex drag queen con un corazón enorme y heridas difíciles de cerrar. En plena Nochebuena, mientras buscan comida entre la basura, encuentran a un bebé recién nacido abandonado en un contenedor.

Un viaje improbable por la ciudad

Con apenas unas pistas sobre el origen del bebé, los tres deciden hacer lo que nadie esperaría de ellos: buscar a sus padres y devolverlo a casa. No porque sean santos, no porque quieran redimirse conscientemente. Simplemente porque algo en ese encuentro los obliga a actuar.

A partir de ahí, la película se convierte en un recorrido caótico por Tokio. Accidentes, encuentros absurdos y coincidencias casi imposibles. Todo parece una comedia negra navideña hasta que te das cuenta de que cada desvío del camino revela algo del pasado de los protagonistas.

El azar como motor de la vida

Uno de los temas más fascinantes de la película es el papel del azar. Coincidencias que parecen milagros, pero que también pueden interpretarse como simple caos urbano. ¿Es el destino actuando o solo personas cruzándose en el momento preciso?

Esta no es una película para quienes buscan escapismo puro. Es para quienes quieren sentirse acompañados en sus dudas, errores y miedos. Para quienes saben que la vida no siempre ofrece segundas oportunidades, pero a veces sí pequeños momentos de gracia.

facebook Tweet
Te puede interesar