Orgullo de Iztapalapa: la serie que retrata al barrio sin filtros y con una intriga familiar adictiva
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Esta serie de Netflix no juzga desde arriba, sino que observa desde adentro. Y al hacerlo, construye una historia adictiva, amarga y profundamente humana.

El cine y la televisión han encontrado cientos de formas de mirar a México. Algunas desde la nostalgia, otras desde la denuncia y varias desde heridas abiertas. Ahí está Como agua para chocolate que reinterpretó la tradición y la memoria familiar. Las muertas de Luis Estrada hizo lo suyo con una mirada incómoda y brutal sobre el poder y la violencia. Y otros proyectos como Marcial Maciel: El lobo de Dios fueron duros pero no temieron entrar en territorios condenables y dolorosos. Cada una muestra un rostro distinto del país.

Pero México no solo son grandes tragedias nacionales ni relatos históricos solemnes: también está el barrio. Y en Netflix hay una producción que entienden algo fundamental: crecer en el mismo lugar no significa terminar en el mismo sitio. Todo depende de las decisiones, de las oportunidades y hasta de la suerte.

Iztapalapa sin maquillaje ni disculpas

La serie que se clava de lleno en ese terreno se llama Los Reyes de Oriente. Y desde el título deja claro que aquí el protagonismo es del barrio. La historia gira en torno a Javo, Mike y Santos, tres amigos inseparables que crecieron juntos en Iztapalapa. Desde niños compartieron calles, juegos, promesas y esa idea tan común de "algún día vamos a salir de aquí".

Con los años, la realidad se impone. Cada uno empieza a buscar su propio camino, pero no todos eligen lo mismo. Las metas son distintas y las tentaciones también. Mientras uno intenta construir algo diferente, otro se hunde en el mundo del delito como una vía rápida para escapar de la precariedad. Y aunque el lazo que los une es fuerte, no es indestructible.

Cuando el amor cruza una línea imposible

El verdadero quiebre llega cuando uno de ellos se enamora de la mamá de uno de sus mejores amigos. Una situación que desde el inicio se siente como una bomba a punto de explotar. Porque en el barrio, las reglas no siempre están escritas, pero todos las conocen. Y romperlas tiene consecuencias.

A partir de ahí, la historia da un giro mucho más oscuro. Un evento fatal marca un antes y un después. Ya no se trata solo de amistades rotas, sino de familias enfrentadas, de rencores heredados y de una rivalidad que se extiende como un incendio. Lo que comenzó como una historia de crecimiento y sueños truncados se convierte en una espiral de violencia que cobra vidas.

Los Reyes de Oriente no pretende ser un retrato turístico de Iztapalapa. No hay postales bonitas ni discursos inspiradores forzados. Hay calle, hay ruido y frustración. Pero también hay identidad, orgullo y una comunidad que, incluso rota, sigue intentando sobrevivir. La serie entiende que el barrio no es solo el escenario, es el personaje principal.

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