Si hoy quieres algo corto, adictivo y perturbador, El caso Hartung es una elección segura en Netflix.
Netflix está lleno de series largas. Grey's Anatomy parece no tener final, Breaking Bad marcó una época con temporadas que exigían compromiso total, y Stranger Things convirtió cada estreno en un evento que te secuestraba durante semanas. Todas son increíbles pero también demandan tiempo, paciencia y memoria fresca.
La realidad es que no siempre se antoja algo así. A veces uno solo quieres sentarte, darle play y saber que esa misma tarde vas a terminar la historia, sin relleno, sin subtramas eternas. Solo un caso criminal sólido, oscuro y bien contado que te atrape desde el primer episodio. Y Netflix tiene justo eso: una miniserie breve, inquietante y perfecta para maratonear sin culpa.
El thriller nórdico que no te deja respirar
La miniserie es El caso Hartung, estrenada en 2021 y basada en la aclamada novela del mismo nombre. Consta de solo seis episodios, pero no desperdicia ni un minuto.
La historia arranca con el asesinato de una joven en las afueras de Copenhague. El cuerpo aparece con las manos amputadas y, colgando cerca, una inquietante muñeca hecha de castañas. Ese detalle aparentemente infantil se convierte en una firma macabra que conecta este crimen con otro ocurrido un año atrás.
Dos detectives contra el reloj
El caso queda en manos de la joven detective Naia Thulin, quien debe trabajar junto a Mark Hess, un investigador recién despedido de Europol. No se conocen bien y no confían del todo el uno en el otro. Pero el tiempo no les da margen para fricciones personales.
A medida que avanzan, descubren que las pistas conducen a algo mucho más grande y perturbador. La desaparición de una joven tiempo atrás empieza a encajar con el patrón actual. Y cuando ocurre un segundo asesinato, queda claro que el asesino no ha terminado.
Oscura, fría y muy efectiva
El caso Hartung no reinventa el género, pero lo ejecuta con una precisión quirúrgica. Fotografía gris, silencios incómodos, actuaciones buenas y una atmósfera que no suelta al espectador. Todo se siente demasiado real.
Es el tipo de serie que te hace decir "solo uno más", hasta que de pronto ya es de noche y no te moviste del sillón. Perfecta para una tarde intensa.
Seis episodios, una cerrada. Sin temporadas eternas, sin promesas a futuro. Solo un caso criminal bien construido, ideal si te gustan los thrillers europeos, las investigaciones meticulosas y las historias que no subestiman tu atención.