Es personaje no solo fue una pieza clave en la carrera de Jack Nicholson, sino que lo consolidó dentro de la cultura pop junto a miles de dólares.
La trayectoria de Jack Nicholson es una de las más influyentes, reconocibles e impresionantes en la historia del cine estadounidense, sin mencionar que se ha extendido por más de cinco décadas. Así, Nicholson está consolidado como un actor capaz de destacar entre el cine independiente, el drama psicológico y el gran espectáculo de Hollywood, sin dejar de poseer una admirable presencia magnética y una intensidad emocional muy difícil de igualar.
Tras iniciar su carrera en producciones de bajo presupuesto durante los años sesenta, Nicholson alcanzó el reconocimiento de la crítica con Easy Rider (Busco mi destino), que marcó un punto de quiebre para el Nuevo Hollywood. A partir de entonces, le siguieron una serie de interpretaciones más que memorables en películas como Mi vida es mi vida, Barrio chino, El resplandor y Atrapado sin salida, por la que ganó su primer premio Oscar.
El personaje que le dio 50 millones de dólares a Jack Nicholson en regalías
Sin embargo, a finales de los años ochenta Warner Bros. comenzó a desarrollar Batman, bajo la dirección de Tim Burton, con el objetivo de encontrar un villano que estuviera a la altura de una reinterpretación más oscura del personaje. Por lo tanto, El Joker de esta versión debía ser carismático, impredecible y perturbador, siendo Jack Nicholson el hombre perfecto para el papel.
Burton admiraba su capacidad para combinar el humor con la violencia, dando una intrigante sensación de locura en un solo personaje, mientras que el estudio veía en él una garantía de prestigio cinematográfico y un fuerte atractivo comercial.
Así que Nicholson fue contactado directamente para el papel y, tras leer el guion y reunirse con el director, aceptó interpretar al Joker bajo una condición poco habitual para la época. En lugar de exigir el salario más alto posible, el actor decidió reducir su sueldo inicial, pero negoció un acuerdo clave por un porcentaje de las ganancias derivadas del merchandising de Batman, incluyendo juguetes, productos promocionales y licencias comerciales asociadas a la película.
Una decisión histórica dentro de Hollywood
Y como el éxito masivo de Batman desató una auténtica fiebre comercial en todo el mundo, las ganancias del merchandising le dieron a Nicholson alrededor de 50 millones de dólares durante los años ochental.
El acuerdo se convirtió en uno de los contratos más legendarios de Hollywood y redefinió la forma en que las grandes estrellas negociaban su participación en proyectos de este perfil.
Por demás está decir que Nicholson creó un villano icónico, extravagante y perturbador, que marcó para siempre el cine de superhéroes, sentando las bases para otras versiones del personaje.