Dirigida por Clint Eastwood, esta obra maestra sobre el boxeo tiene uno de los finales más tristes y hermosos del cine
Carolina Cantoral
-Redactora
Comunicóloga fanática de las comedias románticas, de las películas de Christopher Nolan y de cualquier película donde salga Timothée Chalamet. Siempre lloro cada que veo “Titanic” y siempre me río con los mismos capítulos de “The Office”.

Una historia de lucha, sacrificio y amor que golpea directo al corazón y deja una huella imposible de olvidar.

A pesar de que Clint Eastwood forjó su fama gracias ser un representante fiel del género western con clásicos inolvidables, el actor decidió expandirse en el mundo del entretenimiento hasta convertirse en un productor y director hecho y derecho considerado como uno de los mejores del cine moderno quien ha sido galardonado con el Premio Oscar a Mejor director en dos ocasiones, la primera en 1993 por Unforgiven y la segunda por Million Dollar Baby, considerada a la fecha una de sus películas más exitosas y legendarias en la historias del cine, que sin duda es una experiencia cinematográfica imperdible pura y que a través del boxeo, retrata una emotiva y conmovedora historia, de esas que te dejan marcado de por vida.

La joya cinematográfica de Clint Eastwood

Disponible a través de Prime Video, Million Dollar Baby o en su título en español, Golpes del destino es una película de 2004 en donde Eastwood se involucró como productor, director, actor e incluso compositor de la banda sonora y sin duda con este proyecto el cineasta demostró ser uno de los mejores. Su éxito no solo se demostró en taquilla con una recaudación de más de 200 millones de dólares ante un presupuesto de 30 millones, además arrasó por completo en la temporada de premios y lo más importante, el público quedó completamente enamorado de Million dollar baby, convirtiéndose en un absoluto clásico del cine moderno.

El filme logró un total de siete nominaciones a los Premios Oscar de los cuales ganó los más importantes de la noche a Mejor director, Mejor película, Mejor actriz a Hilary Swank y Mejor actor de reparto a Morgan Freeman.

Cuando la pasión y la perseverancia no se detienen

Million Dollar Baby es mucho más que solo una película de boxeo, a través de este deporte es que seguimos una historia poderosa y cargada de fuertes reflexiones con Maggie (Swank), una mujer que está en sus 30 que trabaja como mesera y vive con el dinero justo, pero dentro de ella vive un fuerte deseo por ser una boxeadora profesional. Es así como llega a Frankie Dunn, un veterano entrenador de boxeo que al inicio se niega a entrenarla, es cerrado, no confía en ella, tiene prejuicios machistas y es escéptico de que alguien con esa edad pueda lograr entrar con las profesionales. Pero Maggie no busca ser boxeadora por el dinero o la fama, simplemente por tener una pasión que le dé sentido a su vida y al ver la determinación de ella, Frankie termina accediendo a ser su entrenador.

Con el tiempo entre ambos va surgiendo un vínculo inesperado pero fuerte que termina convirtiéndose casi en una relación de padre e hija. Con Morgan Freeman como un personaje observador y que nos acompaña como narrador, seguimos una historia completamente cautivadora y motivadora con un final inolvidable que cierra esta historia de manera magistral.

Claro que no vamos a spoilear el final ya que es una experiencia que cada uno tiene que vivir en carne propia pero si te adelantamos que es uno de esos finales con los que es imposible llorar y te dejan marcado de por vida. De inicio a fin, Million Dollar Baby es una experiencia necesaria e imperdible del cine, no por nada es considerada como un clásico absoluto que puedes ver a través de Prime Video.

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