Tu cerebro va a explotar: la joya de ciencia ficción con el guion más impactante de las últimas dos décadas
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Es ciencia ficción en su forma más pura: una idea potente, llevada hasta sus últimas consecuencias.

Hay ciencia ficción para pasar el rato. La que ves con palomitas, te deja una sonrisa y listo. Aventuras entrañables como Volver al futuro, la ternura espacial de E.T., el extraterrestre o la emotividad silenciosa de WALL·E. Todas son increíbles, icónicas y diseñadas para disfrutarse sin que te duela la cabeza.

Pero luego está la otra ciencia ficción. La que no te pide que te relajes, sino que te concentres. La que avanza despacio, te hace preguntas incómodas y, cuando crees que ya entendiste todo, te quita el piso por completo. Y dentro de ese grupo hay una joya silenciosa, minimalista y devastadora en Prime Video que, para muchos, tiene uno de los guiones más inteligentes y perturbadores del siglo XXI.

El astronauta que nunca estuvo solo

La película es En la luna, dirigida por Duncan Jones, y es una clase magistral de cómo hacer ciencia ficción cerebral con muy pocos elementos. La historia sigue a Sam Bell, un astronauta que está a punto de terminar su contrato de tres años trabajando completamente solo en una base lunar para la compañía Lunar Industries.

Su misión es aparentemente sencilla: recolectar un mineral que permite generar energía limpia y enviarlo a la Tierra en pequeños cargueros automatizados. Sam cuenta los días para volver a casa con su esposa Tess y su hija Eva. La idea del regreso es lo único que lo mantiene cuerdo o eso cree.

Soledad, rutina y una IA demasiado amable

Durante esos años, Sam no ha tenido contacto humano directo. Los satélites de comunicación fallaron tiempo atrás, así que cualquier mensaje con la Tierra llega con retraso. Su única compañía en tiempo real es GERTY, una inteligencia artificial diseñada para asistirlo en sus tareas diarias.

GERTY es educada, servicial y siempre disponible. Con el paso del tiempo, Sam empieza a sentir que algo no anda bien. Sueña cosas extrañas, duda de su memoria y se pregunta si el aislamiento está afectando su mente. Hasta que ocurre un accidente durante una de las operaciones de recolección. Y a partir de ahí, la película se transforma por completo.

El misterio que lo cambia todo

Después del accidente, Sam descubre algo dentro de la base que no debería existir. Algo que contradice todo lo que creía saber sobre su trabajo, su misión y sobre sí mismo. A partir de ese momento, En la luna deja de ser solo una historia de soledad espacial y se convierte en un thriller psicológico inquietante.

Sam empieza a cuestionarlo todo: su identidad, sus recuerdos y la verdadera naturaleza de Lunar Industries. Y GERTY, lejos de ser solo una máquina, empieza a comportarse de formas que generan más preguntas que respuestas.

Un guion que confía en el espectador

Lo más impresionante de esta película es su guion. No te explica las cosas ni te toma de la mano. Te da pistas, te deja pensar y confía en que vas a conectar los puntos.

Cada revelación llega en el momento justo. El impacto viene de entender lo que significa lo que estás viendo, no de lo espectacular que se vea. Por eso muchos la consideran una de las mejores historias de ciencia ficción de las últimas dos décadas.

A 17 años de su estreno, En la luna no ha perdido fuerza. Al contrario. En una época donde hablamos de inteligencia artificial, de automatización y de trabajadores reemplazables, su mensaje resuena más que nunca. Hoy la puedes ver en Prime Video.

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