Esta es la locura de ciencia ficción con la que Pixar busca terminar su peor racha en 9 años
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Después de nueve años sin un verdadero fenómeno original, esta cinta se siente como una locura de ciencia ficción que puede lograr lo imposible.

Durante años, decir "Pixar" fue garantía de éxito. Con películas de esss que hacen llorar, reír y salir del cine con el corazón contento. Ahí están clásicos como Toy Story, Monsters, Inc., Up: una aventura de altura y varios más que no solo dominaron la taquilla, sino que redefinieron lo que podía ser el cine animado.

Pixar no hacía películas para niños: hacía historias universales. Y durante mucho tiempo, parecía imposible que perdiera ese toque mágico. Pero algo cambió y en los últimos años, el estudio ha tenido problemas para repetir esos hitos que antes parecían automáticos. Las emociones siguen, la técnica también pero el impacto ya no es el mismo.

Y justo por eso, el próximo movimiento del estudio se siente como una apuesta desesperada, ambiciosa y totalmente fuera de lo común.

La apuesta más extraña de Pixar en años

La película se llama Hoppers y, desde su premisa, deja claro que no se parece a nada reciente que ha hecho el estudio. La historia es ciencia ficción pura, con un giro completamente inesperado: científicos descubren la forma de transferir la conciencia humana a animales robóticos hiperrealistas.

La aventura sigue a Mabel, una niña amante de los animales que no duda en aprovechar esta tecnología revolucionaria. Gracias a este invento, su conciencia termina dentro de un castor robótico, lo que le permite integrarse al mundo animal de una forma completamente nueva.

Desde ahí, Mabel comienza a descubrir secretos del ecosistema que los humanos jamás habían entendido. Pero no es solo curiosidad científica: una reserva natural está en peligro, y la única forma de salvarla es trabajando codo a codo con los animales reales. Castores, aves, criaturas del bosque, todos comunicándose con una humana atrapada en un cuerpo artificial.

Ciencia ficción con mensaje, tal como antes

Aunque la premisa es excéntrica, Hoppers encaja con una tradición muy clara del estudio: usar conceptos imposibles para hablar de cosas reales. Aquí, el eje parece ser la relación entre humanos y naturaleza, el daño ambiental y la desconexión total que tenemos con el mundo animal.

La pregunta que plantea es sencilla, pero potente: ¿qué pasaría si realmente pudiéramos escuchar a los animales y entender lo que sienten? No desde una fantasía adorable, sino desde una convivencia forzada, incómoda y reveladora.

¿La película que rompa la mala racha?

A diferencia de otros proyectos recientes, Hoppers no se siente tímida. No juega a lo seguro ni intenta repetir fórmulas pasadas. Es una historia original, rara y con una carga de ciencia ficción que Pixar llevaba tiempo sin explorar tan a fondo. Y eso podría ser justo lo que necesita el estudio.

Después de varios años donde las secuelas y los estrenos discretos dominaron la conversación, Hoppers tiene el potencial de convertirse en el mayor éxito original de Pixar en mucho tiempo. No porque sea bonita, sino porque es distinta.

facebook Tweet
Te puede interesar