Así se ve hoy la niña que le causó pesadillas a millones con su película más famosa y aterradora
Jessica Campos
-Redactora
Algunas de mis películas favoritas son 'Birdman', 'Begginers' y 'L'âge atomique'. El cine de terror me da miedo, me gustan los comics, y mis géneros favoritos son la fantasía y la animación. Estudié Comunicación, hice teatro, cine y danza, y algún día terminaré la carrera en Historia.

Esta niña debutó con películas en el cine en 1970, y cuatro años después ya había encarnado el terror.

El cine de terror es uno de los géneros más influyentes y persistentes de la historia cinematográfica, capaz de adaptarse a los miedos de miles de personas. A lo largo de su historia nos ha dado monstruos clásicos -como la criatura de Frankenstein, El Hombre Lobo o El monstruo de la laguna- hasta un horror psicológico y social más abstracto y perturbador -con historias como El ciempiés humano, Irreversible, Audition o Terrifier-.

Sin embargo, para la década de 1970 llegó una cinta que lo transformó todo al explorar el terror sobrenatural, exponiendo de forma cruda, visualmente descriptiva y violenta la posesión de una niña de 12 años, así como la lucha interna que viven un par de sacerdotes con su fe, al intentar liberarla de esta maldición.

Los cambios físicos de Linda Blair: la niña de 'El Exorcista'

Dirigida por William Friedkin, y basada en la novela homónima de William Peter Blatty, la película tuvo un impacto inmediato y sin precedentes. Su estreno provocó reacciones extremas entre el público, desde desmayos hasta protestas religiosas, y se convirtió en un fenómeno cultural global.

Además, rompió esquemas al ser la primera película de terror nominada al Oscar a Mejor película, consolidando al género como una forma válida de cine serio y artístico.

Esto le costó a Linda Blair filmar 'El Exorcista'

Para Linda Blair, quien interpretó a Regan, el papel significó tanto el punto más alto de su carrera como una experiencia profundamente compleja.

Con apenas 14 años de edad, su actuación fue ampliamente elogiada y le valió una nominación al Oscar como Mejor actriz de reparto, algo inusual para una intérprete tan joven dentro del cine de terror.

Tras el estreno de El Exorcista, Linda Blair enfrentó consecuencias negativas significativas a nivel personal y profesional. A pesar del reconocimiento crítico y de su nominación al Oscar, quedó fuertemente encasillada en el cine de terror y en personajes perturbadores, lo que limitó seriamente sus oportunidades laborales en otros géneros.

La imagen pública que se construyó alrededor de ella estuvo marcada por el morbo y el sensacionalismo, y durante años fue asociada casi exclusivamente con la figura de Regan, dificultando que la industria la percibiera como una actriz versátil.

Además del impacto profesional, Blair fue expuesta a una presión mediática intensa desde muy joven. Recibió acoso, amenazas y comentarios hostiles por parte de sectores religiosos que no lograban separar a la actriz del personaje, lo que afectó su bienestar emocional.

A esto se sumó la falta de protección adecuada por parte de la industria en una época donde no existían protocolos claros para el cuidado de actores infantiles, dejando a Blair sola frente a las consecuencias de un éxito que, aunque histórico para el cine, resultó profundamente costoso para su vida personal.

facebook Tweet