A veces, honrar a quienes ya no están también es darle play. Y más si es una película entrañable que está en Netflix.
Netflix se renueva todo el tiempo. Cada semana aparecen estrenos ruidosos, tendencias pasajeras y títulos que dominan el Top 10 por unos días, como Las guerreras K-Pop, El botín o En tierra de santos y pecadores. Todo eso está bien, pero de vez en cuando, el catálogo guarda algo distinto: películas que no están ahí para seguir una moda, sino para recordar a quienes ya no están.
Son cintas que funcionan como cápsulas del tiempo. Historias que regresan justo cuando hace falta mirar atrás y reconocer el talento que marcó a toda una generación. Y pocas figuras representan mejor eso que una actriz cuya energía, carisma y vulnerabilidad siguen intactos en pantalla. Hoy, a 16 años de su muerte, una de sus interpretaciones más queridas vuelve a estar al alcance de todos en Netflix México.
Una presencia imposible de imitar
Brittany Murphy fue muchas cosas al mismo tiempo. Tenía una fragilidad muy particular, pero también una fuerza inesperada. Podía ser divertida, torpe, intensa o profundamente emotiva sin que se sintiera forzado. Eso la convirtió en una actriz distinta, imposible de encasillar.
Durante finales de los 90 y principios de los 2000, se volvió un rostro constante del cine juvenil y las comedias románticas, pero siempre con un toque más humano que el promedio. Y aunque su carrera fue más corta de lo que merecía, dejó varias películas que hoy siguen conectando con nuevas audiencias.
Una historia de amistad, errores y segundas oportunidades
La película disponible actualmente en Netflix México es Pequeñas grandes amigas, una de las cintas más entrañables de la filmografía de Murphy. Aquí interpreta a Molly Gunn, una joven despreocupada que creció rodeada de lujos gracias a la fortuna de su padre, una estrella del rock.
Pero cuando todo eso desaparece de golpe, Molly se ve obligada a enfrentarse al mundo real por primera vez. Sin dinero, sin rumbo y sin experiencia, termina trabajando como niñera de Ray, una niña tan inteligente como insoportable. Y es ahí donde la historia realmente comienza.
El encanto de Brittany Murphy en su máxima expresión
Lo que hace especial a Pequeñas grandes amigas no es solo la premisa, sino la forma en la que Brittany Murphy sostiene la película. Molly es caótica, sensible, inmadura pero completamente honesta. Nunca pretende ser perfecta, y eso la vuelve profundamente cercana.
La relación que construye con la niña no es ni simple ni fácil. Chocan, se hieren y se enseñan cosas incómodas. Ambas crecen y se equivocan, y en ese proceso, la película encuentra su corazón. Murphy logra que el viaje emocional se sienta real con una actuación cálida, vulnerable y muy humana.
Aunque en su estreno fue vista como una comedia ligera, con los años Pequeñas grandes amigas ganó un nuevo lugar. Hoy se siente como una historia sobre duelo, identidad y la transición a la adultez. Todo envuelto en humor suave y momentos emotivos que llegan sin avisar.