La breve y trágica vida de la autora de 'Cumbres Borrascosas': murió creyendo en el fracaso y nunca supo que cambió la historia del cine
Jessica Campos
-Redactora
Algunas de mis películas favoritas son 'Birdman', 'Begginers' y 'L'âge atomique'. El cine de terror me da miedo, me gustan los comics, y mis géneros favoritos son la fantasía y la animación. Estudié Comunicación, hice cine, teatro, T.V. y danza, y algún día terminaré mi carrera en Historia.

Emily Brontë ha sido una de las mejores escritoras de la historia, pero murió un año después de que 'Cumbres Borrascosas' fuera publicada y destrozada por la crítica.

A los 30 años de edad, Emily Brontë ya había publicado una de las novelas más complejas, innovadoras, disruptivas y poderosas de la literatura inglesa, pero por desgracia al morir un año después de que la crítica la hiciera pedazos, nunca pudo conocer el verdadero éxito que su historia alcanzó, ni la revolución que significó en temas amorosos y afectivos para toda la humanidad.

Y es que a pesar del gran amor y pasión que vemos entre Heathcliff y Catherine en Cumbres Borrascosas, la grandeza de esta propuesta parte de una alegoría en la que para la autora ve el amor de su tiempo precisamente como una cumbre borrascosa por la que había que ascender para poder volver a ver la luz, que en este metafórico significado sería la comprensión del amor como una unión espiritual que nos libera, y no una tórrida danza de martirios e intereses como la que postulaba el romanticismo, y ella retrata en su novela.

La vida de Emily Brontë

Pero más allá de la literatura, la vida de Emily Brontë está repleta de aislamiento e intensidad, ya que fue una mujer que habitó, casi por completo, su mundo interior. Nació en Thornton, pero pasó la mayor parte de su vida en la casa parroquial de Haworth, un pueblo rodeado de colinas agrestes y cementerios, que terminaría por influir absolutamente en su obra.

Desde muy temprana edad, Emily conoció la muerte de cerca cuando perdió a su madre con apenas tres años de edad y, poco después, a sus hermanas mayores Maria y Elizabeth, víctimas de las duras condiciones del internado al que habían sido enviadas. Estas experiencias tempranas reforzaron su carácter introspectivo y su vínculo casi exclusivo con el hogar familiar, así como con los desolados parajes que rodeaban Haworth.

Junto a su hermana Anne, Emily creó un mundo imaginario llamado Gondal. Durante años escribieron poemas, crónicas y mapas sobre este reino ficticio, y a su vez Gondal funcionó como su verdadero laboratorio literario para ensayar temas, tonos y las pasiones que más tarde la harían inmortal.

Una personalidad particular y analítica que reflejó en sus novelas

A diferencia de Charlotte, Emily era extremadamente reservada y no disfrutaba mucho del contacto social. Detestaba salir de casa y cada intento por trabajar como maestra o estudiar en Bruselas terminaba en enfermedad y nostalgia. El páramo era su lugar natural porque allí caminaba durante horas, acompañada de animales y especialmente de su perro Keeper, a quien muchos consideran su único amigo verdadero.

El paso de lo privado a lo público ocurrió a mediados de la década de 1840, ya que en 1845, Charlotte descubrió por azar los cuadernos de poesía de Emily y quedó impresionada por su fuerza, crudeza y belleza. Aunque Emily se enfureció, al final aceptó publicar un poemario conjunto bajo seudónimos masculinos -Currer, Ellis y Acton Bell- para evitar los prejuicios de género. El libro apenas vendió dos copias, pero ese fracaso no detuvo su impulso creativo.

La llegada de 'Cumbres Borrascosas' a la vida de Emily Brontë

Poco después, Emily comenzó a escribir Cumbres Borrascosas mientras Charlotte trabajaba en Jane Eyre. La novela de Emily era mucho más oscura y transgresora que la de su hermana, y estaba fuertemente influida por el folklore de Yorkshire, y la relación turbulenta con su hermano Branwell, cuyo alcoholismo y autodestrucción dejaron una huella profunda en la intensidad emocional de la obra. Además, Emily rompió con las convenciones narrativas de su tiempo al utilizar una estructura de narradores encajados -como en una muñeca rusa- para crear personajes que exponen la naturaleza cruda de su obsesión a lo largo de sus legados.

Publicada en 1847 bajo el nombre de Ellis Bell, la novela provocó escándalo y la crítica la calificó de salvaje, confusa y moralmente perturbadora. Muchos incluso creyeron que se trataba de una obra menor del autor de Jane Eyre, una confusión que irritó profundamente a las hermanas.

Por desgracia, Emily nunca vio el reconocimiento de su obra ya que en 1848 enfermó de tuberculosis, y como se negó a recibir tratamiento médico, murió el 19 de diciembre, a los 30 años de edad, sentada en el sofá de su casa. Con los años, la novela que fue rechazada en su tiempo hoy considerada una de las cumbres de la literatura universal, tanto por su potencia poética y psicológica, además de ser un manifiesto que declaró los horrores cometidos en el nombre del amor. Próximamente podrás ver una nueva adaptación en cines, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.

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