Más de 400 días en los rankings: el thriller de Denzel Washington que rompió una marca histórica en streaming
Jessica Campos
-Redactora
Algunas de mis películas favoritas son 'Birdman', 'Begginers' y 'L'âge atomique'. El cine de terror me da miedo, me gustan los comics, y mis géneros favoritos son la fantasía y la animación. Estudié Comunicación, hice cine, teatro, T.V. y danza, y algún día terminaré mi carrera en Historia.

La trayectoria cinematográfica de Denzel Washington ha sorprendido a millones de personas a lo largo de los años, y hoy te contaremos sobre una de sus películas que marcó un hito en la transición del streaming.

Aunque hoy nos parezca fácil y sencillo ver casi cualquier película en streaming, en el pasado forjarse un carrera dentro del mundo del entretenimiento era mucho más complejo de lo que ahora puede parecer, y por parte de la audiencia no bastaba con seguir a algún famoso en redes sociales para estar al tanto de su carrera.

Así, actores como Robert De Niro, Al Pacino y Jack Nicholson consiguieron abrirse paso en el corazón de millones de espectadores que comenzaron a seguir sus pasos pese a todo obstáculo, y más tarde a esa misma generación se sumaron talentos como Morgan Freeman, Samuel L. Jackson y Denzel Washington.

La película que reflejó una dura realidad, pero conmovió a millones de audiencias

A este último le podemos acuñar grandiosos éxitos cinematográficos -como Malcolm X, Cry Freedom, Tiempos de gloria, Philadelphia, Mississippi Masala, John Q y Tiempo límite-, que tras sumar más de 50 títulos lo consolidaron como un "hombre de acción", y un actor magistral. Para 2004 co-protagonizó un thriller con Dakota Fanning quien, siendo tan solo una niña de 10 años, nos conquistó por la entrega actoral puesta en su personaje, (del que te hablaremos más adelante).

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Así, pese a que esta película rompió una marca histórica en el streaming, también enfrentó su propia odisea para llegar a la pantalla, y retratar una terrible realidad que asoló a México y América Latina durante las décadas de 1990 y los 2000.

Tony Scott tardó 20 años en poder dirigirla, luego de que su interés surgiera tras leer la novela homónima de A.J. Quinnell en 1983, y quedar profundamente impactado y conmovido por la historia. Sin embargo, para ese entonces los estudios consideraron que Scott no tenía la experiencia suficiente para dirigir un proyecto de tal magnitud, y le asignaron la adaptación a otro equipo.

El resultado fue la versión de 1987, que tuvo un pésimo gusto entre la crítica y fue rechazada incluso por el propio autor del libro. A pesar de ello, Scott mantuvo el proyecto en mente y una vez que pudo consolidar su carrera, retomó los derechos de la trama a inicios de los años 2000 para llevar la historia al cine bajo su propia visión.

Una trama que reflejó la trágica realidad de México y América Latina en los años 2000

Y como para la década del año 2000, de los cambios más significativos de esta nueva adaptación fue trasladar la historia de Italia a la Ciudad de México, ya que para ese entonces este país era de los que encabezaba la lista de secuestros infantiles, mientras que las cifras oficiales -retratadas en la cinta- señalaban números de 1 secuestro al día en América Latina, y hasta 24 cada 24 horas en México.

Aunque la novela original se desarrollaba en Europa, Scott y el productor Arnon Milchan consideraron que el contexto de inseguridad de la Italia de los años setenta había perdido relevancia, y tras analizar datos internacionales, el equipo identificó que México atravesaba una crisis de secuestros tan grande, que habituar la cinta a este país era garantizar un impacto tremendo en la audiencia, y emitiría un mensaje de alerta sobre una crisis social que merecía -y necesitaba- ser detenida.

Tras visitar la ciudad, Scott decidió que su intensidad visual, su dinamismo y su lamentable clima de violencia también ofrecían el entorno ideal para reflejar el conflicto de la película, y cuando casualmente se encontró con Denzel Washington en la sala de espera de un consultorio médico, el director le entregó el guion al actor, quien se sintió atraído por la complejidad del personaje: un hombre deprimido, sin empatía ni motivación, que encuentra sentido a través del vínculo con una niña (Dakota Fanning), a quien intentará rescatar de un secuestro.

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