A veces, las grandes lecciones no vienen del guion, sino del equipo que está detrás de la cámara.
En plena temporada cinematográfica internacional, Brendan Fraser ha vuelto a estar en el centro de la conversación. Después de años complicados y un regreso triunfal que lo llevó a ganar el Oscar por La ballena, el actor no ha bajado el ritmo.
Muchos todavía lo asocian con la aventura de La Momia y otros con el drama intenso de Darren Aronofsky que lo devolvió a la cima. Pero ahora su nombre se une a un proyecto completamente distinto. Y lo que más ha llamado la atención no es solo la película, sino lo que vivió detrás de cámaras.
Una experiencia que no esperaba
Fraser protagoniza Familia en renta, el nuevo largometraje de la cineasta japonesa Hikari. El proyecto ya generaba expectativa por reunir al actor ganador del Oscar con una directora reconocida por su sensibilidad narrativa.
Pero durante las semanas de rodaje en Japón, hubo algo que dejó a Fraser genuinamente sorprendido: la disciplina y precisión del equipo técnico local. Acostumbrado a producciones gigantes en Hollywood, el actor confesó que jamás había visto un nivel de organización tan meticuloso en un set.
"Son como un equipo de Fórmula 1"
Las palabras de Fraser fueron claras: "Se mueven con la precisión de un reloj; son como un equipo de boxes de Fórmula 1". La comparación no es menor.
En la Fórmula 1, cada movimiento está calculado al milisegundo, cada herramienta tiene su lugar exacto y cada integrante sabe qué hacer sin necesidad de largas instrucciones. Y eso fue lo que Fraser percibió en el rodaje japonés.
Nada de improvisaciones caóticas ni de tiempos muertos innecesarios. Todo fluía con una coordinación casi coreográfica. Para alguien que ha trabajado en superproducciones de gran escala, esa eficiencia lo dejó impresionado.
Un contraste cultural en el set
Más allá de la anécdota, lo que Fraser destacó fue el compromiso colectivo. En Japón, explicó, el trabajo en equipo se vive con una intensidad distinta. La puntualidad, el respeto por el proceso y la atención al detalle son pilares fundamentales.
No se trataba solo de hacer una película. Se trataba de hacerlo con precisión. Y para el actor, esa experiencia fue única.
Un nuevo capítulo en su carrera
Después de ganar su primer Oscar, Brendan Fraser no eligió el camino más obvio. En lugar de repetir fórmulas seguras, decidió explorar proyectos internacionales y colaborar con nuevas voces.
Familia en renta representa eso: una etapa distinta, más abierta y más diversa. Y si algo queda claro tras sus declaraciones, es que el rodaje no solo fue un trabajo más en su agenda. Fue una experiencia que lo marcó.