"La celebridad más grosera que he conocido": una directora cuenta la peor experiencia que vivió entrevistando a Chevy Chase
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Puede que para algunos sea parte de su personaje. Para otros, simple mala educación. Zenovich fue a tratar de descifrarlo y recibió una ofensa de Chevy Chase como bienvenida.

En Hollywood hay talento, glamour, alfombras rojas y también una larga lista de anécdotas sobre actores con los que trabajar no precisamente fue un paseo por el parque. Val Kilmer cargó durante años con fama de complicado en sets como La isla del Dr. Moreau. Mike Myers también ha sido mencionado en historias sobre rodajes tensos. Steven Seagal prácticamente se volvió una categoría aparte cuando se habla de comportamientos difíciles. Y Shia LaBeouf, entre polémicas públicas y conflictos profesionales, tampoco ha pasado desapercibido.

Ese tipo de historias siempre circulan. A veces son exageraciones de la industria, a veces malentendidos, y a veces varias personas terminan contando versiones parecidas durante décadas. En la comedia estadounidense, uno de los nombres que más se repite en ese territorio es Chevy Chase, figura clave de Saturday Night Live, protagonista de National Lampoon's Vacation y rostro inolvidable de varias películas que marcaron los años setenta y ochenta.

Marina Zenovich ya sabía que no sería una entrevista fácil

Ahora el tema volvió a encenderse por el documental I'm Chevy Chase, and You're Not, dirigido por Marina Zenovich. La cineasta, conocida por trabajos sobre figuras complejas como Roman Polanski, Robin Williams y Lance Armstrong, dijo que Chase fue la celebridad más grosera que ha entrevistado. La experiencia empezó mal desde el primer encuentro: cuando ella le dijo que intentaba entenderlo, él le respondió que no sería fácil porque ella "no era lo suficientemente brillante".

Zenovich no llegó sin preparación al proyecto. Antes de sentarse frente a Chase, ya conocía la fama que lo acompañaba: conflictos en sets, choques con compañeros y una personalidad descrita muchas veces como difícil. En una entrevista retomada por The National Desk, la directora contó que estaba nerviosa porque sabía que debía abordar de frente esa reputación sin provocar que el actor la echara de su casa.

La sorpresa fue que Chase le dio la entrada casi de inmediato. Con esa frase cortante, el actor confirmó en cámara justo el tipo de actitud que Zenovich buscaba explorar. Ella misma reconoció que nunca había hecho una entrevista donde alguien fuera tan grosero con ella, pero también entendió que ese momento le abría una puerta narrativa. No tenía que rodear el tema, sino que Chase lo puso sobre la mesa de inmediato.

Chevy Chase y una reputación que lo ha seguido por décadas

Chevy Chase no es cualquier figura de la comedia. Fue parte de la primera generación de Saturday Night Live, ayudó a definir un tipo de humor seco, arrogante y absurdo, y más tarde se convirtió en estrella de cine. Su personaje público siempre jugó con cierta superioridad burlona, una especie de encanto antipático que en pantalla podía funcionar muy bien. El problema es cuando esa línea empieza a cruzarse fuera del personaje.

El documental también retoma varios episodios complicados de su carrera, incluyendo tensiones en SNL y su salida de Community. En la serie, Chase interpretó a Pierce Hawthorne, un millonario envejecido, ofensivo y fuera de época, pero la dinámica detrás de cámaras terminó contaminada por conflictos. Entertainment Weekly reportó que el actor ha defendido su versión de lo ocurrido durante su salida del programa, hablando de malentendidos y rechazando acusaciones de racismo.

El documental no intenta venderlo como villano simple

Lo interesante de I'm Chevy Chase, and You're Not es que no parece construido solo para cancelar o absolver al comediante. Zenovich ha trabajado antes con personajes públicos difíciles, y su método suele consistir en dejar que las contradicciones respiren. Chase puede ser brillante, influyente y dueño de un timing cómico envidiable. Pero también puede ser hiriente, defensivo y agotador para quienes intentan acercarse a él. Las dos cosas conviven, aunque no se anulen.

Según recuentos del documental, no todos los antiguos compañeros de Chase quisieron participar. Algunos nombres ligados a Community, incluido Dan Harmon, declinaron aparecer, mientras que Jay Chandrasekhar sí ofreció testimonio. El silencio de ciertos colegas también dice algo. Cuando una figura acumula tantas historias difíciles, el retrato se arma tanto con quienes hablan como con quienes prefieren no volver a entrar al cuarto.

Que Marina Zenovich lo llame la celebridad más grosera que ha entrevistado pega justo porque no viene de una periodista improvisada ni de alguien ajeno a personalidades complicadas. Viene de una documentalista acostumbrada a sentarse frente a gente difícil, famosa y llena de zonas grises. Si aun así Chase logró sorprenderla, algo dice de la intensidad del encuentro.

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