Recientemente, la actriz habla de su encasillamiento en papeles de antagonista y cómo su carácter influyó en su carrera dentro de las telenovelas.
Mariana Seoane, conocida por telenovelas como Mar de Amor y La Tempestad, habló sin filtros sobre uno de los temas más controversiales de su carrera, el por qué nunca logró consolidarse como protagonista en Televisa, pese a su presencia y carácter en pantalla.
La actriz no se guardó nada. Y lo que dijo revive viejas prácticas de la televisión, como la construcción de los roles femeninos en las telenovelas.“Siempre me perfilaron hacia la villana”.
¿Por qué Mariana Seoane no volvió a hacer protagónicos?
Durante una reciente declaración, Seoane explicó que su personalidad influyó directamente en los papeles que le ofrecían.
De por sí la telenovela es muy radical, es como los cuentos de Walt Disney: la buena es muy buena y la mala es malísima malísima… siento que por mi fuerza, mi temperamento y mi carácter siempre me perfilaron hacia allá, confesó.
La actriz aseguró que, aunque disfrutaba interpretar antagonistas, también buscaba papeles más complejos. Sin embargo, en aquella época, las protagonistas solían responder a un molde mucho más limitado.
Lo hago muy bien y decía bueno ok, pero hay protagonistas fuertes… ahora ya se hace, en aquellos ayeres no estaba, agregó.
El encasillamiento que marcó su carrera
Seoane también señaló que existía una tendencia clara dentro de la industria: las actrices eran encasilladas y pocas lograban salir de este estigma.
Incluso mencionó ejemplos que reflejan cómo funcionaba ese sistema.
Todavía no estaba una novela como ‘La dueña’, sí salió ‘Teresa’ con Salma Hayek, pero igual me parecía súper gacho que en lugar de buscar a las que teníamos la fuerza para hacer estos personajes, ponían a la buena a hacerla de mala, explicó.
Para ella, el problema no era interpretar villanas, sino la falta de oportunidades para mostrar otras facetas.
Una carrera que fue más allá de Televisa
A pesar de estas limitaciones, Mariana Seoane logró construir una trayectoria sólida tanto en México como en el extranjero. Desde su debut en Retrato de familia en 1995, participó en múltiples producciones que consolidaron su presencia en la pantalla.
También dio el salto a Telemundo con proyectos como El Chema y El Señor de los Cielos, donde compartió créditos con figuras como Rafael Amaya y Mauricio Ochmann.
Además, exploró el drama carcelario en El Recluso y el suspenso político en Preso No. 1, demostrando su versatilidad como actriz.
De villana a ícono multifacético
Fuera de la actuación, Seoane también destacó en la música. Su álbum debut Seré una niña buena la posicionó en la cumbia, con temas como “Me equivoqué” que conectaron con el público.
Hoy, su reflexión resuena con una industria que ha cambiado:
Ahora siento que hay más apertura… eso ha cambiado totalmente, concluyó.
Además de explicar su camino, también revela cómo la televisión evolucionó, mencionando que, afortunadamente, las historias llevan protagonistas con más fuerza, dejando de catalogar a las actrices en un solo papel.